"Un pueblo libre debe regirse por la ley y no por los caprichos de los hombres". Cuando el 4 de julio de 1776, Estados Unidos declaró su independencia, los padres fundadores de la república advirtieron que su libertad dependía de la elección de "líderes íntegros" y de un sistema democrático con contrapesos para "prevenir el abuso de poder".
En enero de 2025, DeepSeek, una pequeña y desconocida empresa de Hangzhou, propinó una cruda cura de humildad a Estados Unidos. Su modelo de inteligencia artificial no solo era tan potente como los desarrollados por colosos como OpenAI, Google o Anthropic, sino que su creación había sido mucho más económica. Silicon Valley, meca de la industria tecnológica más poderosa del mundo, se puso las manos a la cabeza con lo que describió como su "momento Sputnik". Como logró la Unión Soviética al principio de la carrera espacial, China mostró al mundo que podía desbancar a la gran potencia en su próxima frontera: la IA.
La fortuna de Elon Musk parece no tener techo. Este viernes, el magnate tecnológico se convertirá en la primera persona de la historia en ingresar en el club de los billonarios después de la salida a bolsa de SpaceX, la empresa aeroespacial fundada en 2002 por el también propietario de Tesla, la red social X o Neuralink. Y, a tenor de la lista de milmillonarios en tiempo real de Forbes, podría ser el único miembro de ese club durante un tiempo, pues el número 2 del top ten de ultrarricos se encuentra muy lejos de amasar un patrimonio de un millón de millones: se trata de Larry Page, cofundador de Google y Alphabet, con una fortuna de 'solo' 290.000 millones de dólares.